En un anterior artículo (23 abril 2012) os empecé a plantear la experiencia sobre el Reparto del Vigor, que hicimos con una Garnacha. Os recomiendo que os lo volváis a leer para poder enlazarlo con éste.
Para ayudarnos a interpretar los resultados obtenidos, aplicamos varias relaciones para poder comprender la respuesta de las cepas a la poda que les hicimos.
Observación y discusión de los resultados
1. La Producción de madera
Después de observar los gráficos con los datos del vigor y los sarmientos, vemos que hay una relación directa entre la disminución del número de sarmientos en la poda y el aumento del vigor durante el ciclo vegetativo.
Al inicio de la experiencia, es decir, en el invierno del 2011 la poda se hizo teniendo en cuenta el peso de los sarmientos de cada cepa, o sea, teniendo en cuenta el vigor de las cepas. Como podemos observar en el gráfico nº 1, las cepas de los tres primeros grupos, en el 2010 se les dejó demasiados sarmientos para el vigor que tenían, y en el 2011 se los reducimos. En cambio en el grupo nº 4 el número de sarmientos fue poco para su vigor y en el 2011 les dejamos más.
La respuesta de las cepas, al final de ciclo 2011, ha sido que los tres primeros grupos han aumentado su vigor respecto del 2010 y el cuarto grupo lo ha disminuido, tal como podemos ver en el gráfico nº 2.
También hemos observado una variación en el peso de cada sarmiento. En el gráfico nº3 podemos ver que existe una relación inversamente proporcional entre la variación del número de sarmientos y la variación del peso individual.
En el primer grupo que tenían los sarmientos extremadamente cortos ha aumentado el que más la longitud y el peso individual de cada sarmiento. El segundo y tercer grupo son progresivos en el mismo sentido, y en cambio el 4º grupo ha disminuido el pes de cada sarmiento.
Podemos ver todas estas variaciones en la tabla siguiente:
2. La Producción de uva
La producción de uva por Ha ha sido muy desigual en los diferentes grupos, causada por la diferencia de vigor. De manera que, la producción por Ha y la producción por cepa son directamente proporcionales al vigor. Es lógico que las cepas que tienen el brazo más largo con más sarmientos produzcan más uva. Ver gráficos 5, 6 i 2.
Es muy interesante constatar que, en cambio, la producción por sarmiento es prácticamente igual en todos los grupos, con muy poca diferencia. Gráfico nº 7.
3. La Longitud de los sarmientos
En toda la parcela, todos los sarmientos con sus racimos eran muy parecidos. Recordemos, que habian cepas en el primer grupo que tenían una longitud de brazo productivo de solo unos 40cm y un vigor de 120g y en el cuarto grupo habian cepas con brazos de 2,40m de largo y vigor de 3,800 Kg. A pesar de ello, los sarmientos y sus racimos eran muy parecidos morfológicamente los unos a los otros. Pero no solo parecidos sino que la pequeña diferencia entre ellos es inversamente proporcional al vigor. En el gráfico nº 8 podemos ver que las cepas menos vigorosas tienen los sarmientos ligeramente más largos y las más vigorosas los tienen un poco más cortos.
4. El vino
Si relacionamos ahora la producción con la superficie foliar para ver los gramos de uva que produce 1 m2 de hoja, vemos en el gráfico nº 9 que hay diferencias entre los grupos, sobretodo del primero con los demás. El primer grupo ha tenido un rendimiento de 540g de uva por m2 de hoja, mientras que los otros tres grupos tienen entre 700-800g.
Como los sarmientos del primer grupo tenian los sarmientos más largos, ello quiere decir más superficie foliar y por lo tanto disminuye el rendimiento por m2 de hoja.
Esto también se refleja en los análisis del vino elaborado de cada grupo. Si observemos la tabla nº 10, vemos que el vino del primer grupo tiene más contenido en alcohol, polifenoles y taninos.
En la degustación de los vinos, también se constató más estructura en el vino del primer grupo, muy parecidos el segundo y el tercero y menos cuerpo en el vino del cuarto grupo.
Podemos ver una recopilación de los datos de producción en la tabla siguiente:
Conclusiones
No nos atrevemos a extraer conclusiones definitorias porque entre otras cosas esta experiencia la iremos repitiendo unos años más para ver y confirmar la respuesta de las cepas a nuestra acción en la poda correctiva.
Pero de momento, podemos decir que:
- La realización de una poda correctiva dejando las yemas adecuadas al vigor de cada cepa, conlleva a la generación de sarmientos de diámetro más bien delgado y de una longitud de 1,20-1,50m.
- Estos sarmientos producen racimos de tamaño medio con granos sueltos (no compactos).
- Consecuentemente, si la cepa es vigorosa y acepta muchos sarmientos tendremos que adaptar el emparrado y la formación del brazo con el fin de poder dejar los sarmientos que sean necesarios.
- Es indispensable la instalación del riego automatizado para poder aplicar solo el agua que sea necesaria, en la parcela determinada y en el momento oportuno, haciendo un seguimiento del estado de las cepas mediante sensores de humedad del suelo.
- La aplicación de este método de control del vigor se puede hacer en cualquier variedad pero es ideal sobretodo en variedades vigorosas tipo Cariñena y Garnacha.
No obstante, estos resultados nos invitan a preguntarnos si de una manera general:
Cuando a una cepa le dejamos menos sarmientos de los que tenía, reacciona aumentando su vigor?
Y a la inversa, cuando a una cepa le dejamos más sarmientos de los que tenía, reacciona disminuyendo su vigor?…
Y cómo puede afectar ésto a la calidad de la uva, que en definitiva es lo que nos interesa?
Esperamos ir respondiendo a estas preguntas con futuras experiencias que ya nos hemos planteado para poderlo comprobar.


















